La gravedad, los sofás y la vertiginosa verdad sobre los bebés que dan vueltas
—No intentes tirar de mis hombros, Tom, que me vas a desalinear la pelvis —siseó Sarah. Estaba colgada boca abajo, con las rodillas apoyadas en nuestro sofá mostaza y los antebrazos pegados a la alfombra del salón. Tenía la cara...


