Querida Jess del pasado: Guía de supervivencia para hacer puré de calabaza
Deja ese cuchillo sin filo, cariño. Ponlo suavemente sobre la tabla de cortar y aléjate de la encimera antes de que acabes en urgencias explicándole a un enfermero muy cansado cómo una verdura te ha derrotado por completo. Sé exactamente...
El pánico por el tamaño del estómago de tu bebé (y por qué me volví loca)
Estaba descalza sobre las baldosas heladas de la cocina a las tres de la mañana, llevando esa horrible ropa interior de malla del hospital y un sujetador de lactancia que olía completamente a leche agria y pura desesperación. Era noviembre,...



